Poema "TRAUMA" de Yanderlok Harry Beltrán Pineda

TRAUMA

Para Lorena Rivas H.

19-abr-2026

 

Madura y curiosa que temes engancharte

revives desamparos al recibir amor.

 

Llave que obstruye la cerradura

un no-nacido tu mocedad extravió.

 

Anestesiada sirves la vajilla fraterna

diseccionas buitres bajo el mantel.

 

Supuras congojas invisibles

intolerables escarabajos en la piel.        

 

Enmascarada de ojos fisgones

inocente campanita, coqueteo liberador. 

 

Escalas un tobogán erótico

después de la cama, silencio depredador.

 

Rompedora de protocolos privados

apeteces admiradores en la red.

 

Tu verdugo de diez años es una ironía:

censura tus defectos con aséptica miel.

 

Dijiste que si yo te hubiera embarazado

por una niña enloquecerías de emoción. 





“Trauma” (19 de abril de 2026) es un poema que retrata, con agudeza psicológica y lirismo, a una mujer atrapada entre el deseo de amar y el miedo a repetir antiguas heridas. 

A través de 16 versos organizados en pareados, el autor disecciona la ambivalencia, la represión y la doble moral de una persona que, tras una década de maltrato conyugal, vive anestesiada, usando máscaras y coqueteos como válvulas de escape.

Temas centrales:

  • El trauma del pasado (una “no-nacido” que extravió su juventud) y su manifestación en el presente: miedo al apego, culpa, necesidad de validación múltiple.

  • La ironía de mantener un vínculo funcional con el “verdugo” de diez años, mientras se rechaza al amante que la comprende.

  • La sexualidad como tobogán erótico que libera, pero que luego se convierte en “silencio depredador”.

  • La mirada del testigo: el yo poético se erige como el único que conoce su “identidad a la sombra” (miradas, gestos, presencia y conexión).

Imágenes clave:

  • “Llave que obstruye la cerradura” → los propios mecanismos de defensa que impiden abrirse.

  • “Anestesiada sirves la vajilla fraterna” → el cumplimiento mecánico de los roles familiares.

  • “Supuras congojas invisibles” → el dolor oculto que se filtra.

  • “Besaste el lunar gris en mi muslo derecho / maduró en tilde graciosa en tu mentón” → la fusión simbólica de los cuerpos y la permanencia del deseo.


El poema destaca por su lenguaje clínico y a la vez tierno, mezclando metáforas orgánicas (supurar, escarabajos) con imágenes lúdicas (tobogán, campanita). 

La estructura en pareados refuerza las contradicciones de la protagonista: madura pero temerosa, rompedora de protocolos pero anclada al verdugo. 

El verso final, “Testigo soy de tu identidad a la sombra”, reivindica el lugar único del hablante: no es un amante cualquiera, sino quien la ha visto sin máscaras y aun así la ama.


“Trauma” es un poema de amor psicológico, un diagnóstico en verso que trasciende lo confesional para volverse universal. 

Cualquier lector que haya amado a alguien marcado por su pasado encontrará en sus imágenes un eco certero. 

Ideal para quienes buscan poesía que no tema nombrar las heridas ni la complejidad de los vínculos humanos.

Comentarios