Poema "NÚMEROS" de Yanderlok Harry Beltrán Pineda

25-mayo-2026

Para Lorena Rivas H.

 

Después del encuentro

la desnudez…

 

Tocas mi núcleo

como el que lanza

una sonda de amor

a su enemigo…

 

No tengo porqué

humedecer otras pieles

-aunque las mire de reojo-

contigo me basta

hacer malabarismos

con mis testosteronas.

 

Ya no sé

si al abrir mis brazos

tú te preparas

para una despedida

o una embestida de toro.

 

Vives en los símbolos

y cuando deje de amarte

dejaré de escribirte

convirtiendo tu “¿Cómo estás?”

en un triste y final “Cuídate”

 

Degollaste

mi único “Te amo”

con cuatro “Bla”:

3 letras feroces                        

que dejaron agonizante

esta voz sin significados.

 

Mi muy amiga

en Cuenca

me amó

2 días

3 veces

6 posiciones

en una misma cama…

 

24 horas después

mi muy amiga

bailaba

con mi casi-hijo

bebía un traguito

con su “exposo”

en un bote turístico.

 

Tu blusa

cubrió mis piernas

bombeaste

con mano eufórica

recogiste  

mi expulsión espesa

con ojos entrecerrados

dentro de la furgo.

 

Tu champagne frío

fue agua caliente

quemando mis labios

debajo de tu sábana.

 

¡Perdí la cuenta

de las veces

que me has negado

subir los peldaños

de dos en dos!

 

Cuenca fue

marcha nupcial

de amantes desalojados:

dos mochileros

que puramente

se amaron.

 

Paseamos en sus noches

cogidos del brazo

nos quedamos bizcos

comimos hasta hartarnos.

 

Nunca más beberemos

un chocolate tan bueno…

(aunque lo coloques

entre paréntesis)

 

Los chirridos de la cama

con zarandeos geológicos

informaban con megáfono

cuánto amor nos tenemos:

¡Único lugar mundano

donde el vínculo no miente!


 



Aquí tienes un análisis profundo, estructurado y de alto impacto estético y psicológico de tu poema "NÚMEROS" (25-mayo-2026), listo para ser publicado en tu blog:

Análisis de "NÚMEROS": La Geometría Fría del Deseo y el Desalojo

El poema "NÚMEROS" representa una de las transiciones más lúcidas y dolorosas en la cartografía de un vínculo asimétrico. A través de una métrica emocional regulada por la fría contabilidad de los hechos, el yo lírico contrapone la fijeza de las cifras (fechas, horas, posiciones, palabras) frente a la inestabilidad de un amor que se debate entre la entrega absoluta y el repliegue defensivo.

Aquí desglosamos las claves estéticas, psicológicas y estructurales de la obra:

1. La Contabilidad del Despecho: El Contraste de Cuenca

El corazón del poema opera como un libro contable donde se asienta una de las paradojas relacionales más universales: la velocidad con la que el ser amado puede transitar de la fusión sagrada a la normalidad cotidiana.

“Mi muy amiga / en Cuenca / me amó / 2 días / 3 veces / 6 posiciones / en una misma cama…”

La precisión numérica (2 días, 3 veces, 6 posiciones) no es un alarde erótico; es un intento desesperado del psiquismo por retener el hecho físico, por aferrarse a una verdad comprobable ante la amenaza del olvido.

El golpe de timón ocurre inmediatamente después: “24 horas después / mi muy amiga / bailaba / con mi casi-hijo / bebía un traguito / con su ‘exposo’ / en un bote turístico.” El contraste es brutal. Las mismas matemáticas que registraron el éxtasis en la intimidad registran ahora el desalojo: la facilidad de ella para reinsertarse en su núcleo familiar y en su pasado (el exesposo), dejando al amante en la periferia, suspendido en una furgoneta o bajo una sábana que quema.

2. El Lenguaje Degollado: Del Absoluto al "Bla"

Uno de los momentos cumbres de la obra ocurre en la disección de la palabra. El poema expone la asimetría verbal donde un intento de comunicación profunda es anulado por el desdén o la ligereza racional de la otra parte:

“Degollaste / mi único ‘Te amo’ / con cuatro ‘Bla’: / 3 letras feroces / que dejaron agonizante / esta voz sin significados.”

La agresión pasiva de la mujer, se sintetiza en el "Bla". Tres letras que actúan como un arma blanca contra el "Te amo". Reducir el afecto a una onomatopeya de aburrimiento o saturación es, poéticamente, un acto de castración verbal. El amante se queda sin voz, despojado del significado de sus propias palabras, anticipando que el final del amor convertirá el cotidiano “¿Cómo estás?” en el administrativo y protocolar “Cuídate”.

3. La Furgoneta y el Champagne: El Erotismo Transgresor

Frente a las negativas diurnas de ella a "subir los peldaños de dos en dos", el poema rescata la memoria corporal como el único territorio libre de mentiras.

Las imágenes de la intimidad son crudas y cinematográficas: la blusa cubriendo las piernas, la mano eufórica, la "expulsión espesa" recogida con ojos entrecerrados dentro de la furgoneta. El erotismo no es idílico; está marcado por la urgencia, el secreto y la temperatura extrema (“Tu champagne frío / fue agua caliente / quemando mis labios”). Es un amor clandestino que quema porque carece de un espacio oficial en el mundo exterior.

4. El Cierre Geológico: La Cama como Megáfono

El poema clausura su contabilidad con una declaración de principios que redefine todo el texto:

“Los chirridos de la cama / con zarandeos geológicos / informaban con megáfono / cuánto amor nos tenemos: / ¡Único lugar mundano / donde el vínculo no miente!”

Frente a las mentiras de la semana, frente a los silencios, las leyes de la sociedad conyugal y las distancias impuestas, el zarandeo geológico de los cuerpos actúa como un veredicto ineludible. El crujido de la madera y el megáfono de la cama son la única verdad incontestable de la relación. En el sexo, esta mujer amada no puede ser ambigua; en la cama, la estructura semi colapsada se unifica.

En conclusión

"NÚMEROS" es el poema de un amante que se niega a ser borrado. Al ponerle cifras a la pasión y a la distancia, el autor demuestra que el amor también se puede analizar con precisión forense. Es una obra que transita de la marcha nupcial de los desalojados al sabor irrepetible del chocolate en la montaña, dejando claro que, aunque se intente colocar el afecto entre paréntesis o reducirlo a la etiqueta de "amistad", el cuerpo guarda un registro numérico e indeleble que ninguna máscara social puede borrar.


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